Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Stardew Valley: Un creador atípico para una obra especial

Stardew Valley es el fruto de un creador honesto, la necesidad de un público de relajarse y un desarrollo diferente en más de un sentido.

¿Qué pasa si un día no quiero ir a trabajar? ¿Qué sucede si no me quiero levantar, comer, saludar a mis vecinos, hacer mis tareas del día a día o si, simplemente, no quiero ser quien he sido hasta ahora? La respuesta es simple: me quedo sin trabajo y probablemente necesite ayuda psicológica. Esa es la realidad, no tiene mucha más ciencia, la verdad.

La vida, vista desde la severa realidad capitalista, es así, diseñada por grandes corporaciones y llevada a la acción gracias a nuestra necesidad por comer, de nuevo, no hay mucho misterio por detrás.  Cuando la realidad la diseña solo una persona, una con una desmedida pasión por los videojuegos de granjas, deja de ser como la conocemos. 

Puede que por unas pocas horas, nos vuelvan a dar ganas de saludar a nuestros vecinos, mágicamente me quiera levantar de la cama para cumplir mis deberes, conseguir alimento, plantar unas cuantas semillas y quizás, solo quizás, pueda estar satisfecho conmigo mismo. Puede que la vida tenga un momento en el que un pueblito con coloridos habitantes se sienta orgulloso de tenerme dentro de él. 

Escribir sobre Stardew Valley no me es fácil por múltiples razones. Muchas de ellas no las pienso revelar de manera pública, pero algunas otras son derechamente mundanas y, gracias a dios, menos vergonzosas. Hablar de una obra sobre la cual se han sacado tantas lecturas, puntos de opinión, historias de amor, superación, compañía y gratitud, puede parecer redundante. 

Estoy medianamente seguro de que mi historia no vale la pena, quizás otros tengan cosas más interesantes que decir. Quizás por eso la historia de Eric Barone sigue siendo una que, al igual que el fruto de su pasión, podría ser contada mil veces sin dejar de ser especial. 

 

¿Por qué nadie hace algo como esto otra vez?

 

Yasuhiro Wada (creador de Harvest Moon) y Eric Barone (creador de Stardew Valley)

 

Si aún no lo sabias, sí, Stardew Valley fue creado por una sola persona, el diseñador, programador y amante de las granjas, Eric Barone. ConcernedApe, su seudónimo en internet, desde una muy temprana edad tuvo una pasión por crear pequeños proyectos: canciones, cartas, historias, textos y, como no, videojuegos. 

Con el tiempo a su disposición y con un título de ciencias computacionales recién estrenado, Eric Barone se encontraba en aquella tan poco romántica situación que muchos pseudo gurús motivacionales catalogan como un fracaso: en casa de sus padres, sin un trabajo estable y sin poder cerrar ninguno de sus pequeños proyectos. 

Desde incluso antes de encontrarse en este complicado contexto económica, Eric amaba un juego de Super Nintendo llamado Harvest Moon. No serían pocas las ocasiones en que el joven norteamericano pensaría: ¿Por qué nadie hace algo como esto otra vez? Una pregunta que terminaría por obligarlo a tomarse esta tarea con su propias manos. Spoiler: salió bien, bastante bien. 

Muchas personas no tardan en catalogar a Stardew Valley como un clon de Harvest Moon y, a pesar de ciertas diferencias en su diseño, razones para afirmar esto no les falta. Lo cierto es que Barone creó su obra maestra con esto en mente, recrear ese sentimiento que tanto él como su pareja, los cuales en muchas de sus primeras citas se sentaban a disfrutar de Harvest Moon pasándose el control en pequeños intervalos para poder disfrutar de la experiencia en la compañía del otro, sentían cuando lograban poner los primeros cimientos de una granja funcional. 

No solo la motivación y la pasión por un referente fue lo que movió a Barone. El poder probarse a sí mismo que podía terminar algo en su vida, fue quizás aún más grande que el amor hacia la obra creada por Yasuhiro Wada. Con un bajo presupuesto, mucho trabajo, estrés, ansiedad, penas, ilusiones, calidad y pasión, el proyecto que al principio solo tomaría 2 años, vio la luz luego de 4 años y medio. Sin ninguna mega compañía por detrás, con ofertas de varios estudios rechazadas y un creador exhausto, Eric lo logró, su pregunta había sido respondida. ¿Por qué nadie hace algo como esto otra vez? Porque al parecer el único que podía lograrlo era el.

 

Fotografía de la modesta estación de trabajo donde Eric Barone desarrolló Stardew Valley por más de cuatro años.

 

Aquellos 4 años tuvieron momentos en los que tanto él como su círculo cercano se preguntaban si realmente valía la pena. En la industria del videojuego los desarrollos independientes siempre son riesgosos, muchos de ellos cuentan con numerosos equipos contratados específicamente para dicho proyecto. Stardew Valley no, Stardew Valley es un poco más punk. 

Si nos paramos a pensar en que uno de los videojuegos que más reniega de su propia industria, escapa de la norma y disfruta vivir de la marginalidad es Stardew Valley, suena bastante bizarro. Quizás por aquello funciona tan bien, la obra es un estudio de lo simple, de la satisfacción de lo mundano, de dejarte ir a tu propio ritmo. 

Cuando la novia de Eric Barone llegaba a casa de su trabajo a tiempo completo, con el cual mantenía estable la situación económica familiar, ambos salían a caminar. En estos paseos la conversación era monotemática, hablar de Stardew Valley era la única norma. Se preguntaban qué personajes deberían poder casarse, con quién poder besarse, cuáles serían las historias que querían contar y cómo los jugadores serían capaces de interactuar con ellas. 

Ahora, desde la distancia, esta historia puede sonar a uno de esos raros casos en que la genialidad de un individuo es capaz de ser más astuta que un sistema establecido, puede que con el tiempo la narrativa sea esa, pero en el momento, para Eric y su salud mental, nada parecía funcionar. 

Desarrollar un videojuego por ti mismo quizás te mantiene ocupado por muchas horas al día; sin embargo, no dejas de estar completa y absolutamente solo. Con tus pensamientos, tus dudas y tu propio trabajo siempre puesto en un limbo de la indecisión. En el libro escrito por Jason Schreier, Blood Sweet and Pixels, Barone describe los momentos más bajos de su proceso creativo con honestidad sobre el día a día y el tormento mental que este puede llegar a ser:

 

“Hubo un punto en el que estaba deprimido y todo lo que pensaba era, ¿Qué estoy haciendo? Tengo un título profesional y estoy trabajando en un trabajo part time cortando entradas en un cine. 

La gente me pregunta: ¿Haces algo más aparte de esto? Y yo solo respondo: “Si, estoy haciendo un videojuego”. Me siento avergonzado, deben pensar que soy un completo perdedor con una obsesión sin rumbo”.

 

Respirar con tranquilidad

 

Con la ayuda de la editora y distribuidora independiente Chucklefish, los cuales se ofrecieron a ayudar a Eric con la publicación de Stardew Valley, finalmente, el proyecto estaba terminado y listo para ser lanzado al mundo. 

Barone esperaba como máximo un millón de copias vendidas, en su mente, aquel número parecía un éxito absoluto. 20 millones de copias después, muchas cenas lujosas que venían como ofertas de Valve, Microsoft, Nintendo y Sony, Eric, después de rechazarlas todas, consiguió su respuesta. , si podía hacerlo, podía terminar algo que comenzaba y , la gente a su alrededor podía confiar en él y sus habilidades. 

 

 

En 2016 Barone recibió un correo en donde se le invitaba a conocer a Yasuhiro Wada, el creador de Harvest Moon. Intimidado, el creador del nuevo juego indie del momento se reunió con la persona que lo había inspirado por tantos años. Una reunión que parecía sacada de una película donde el final no puede ser más cliché.

Wada le dijo a Eric que se había vuelto adicto a limpiar su granja, a mejorarla día a día y que no podía parar de disfrutar de Stardew Valley, agradeciendo a  Barone por cargar con el legado de su obra. Más que los 20 millones de copias y el reconocimiento de millones, ese pequeño momento fue el que hizo que CorncernedApe, pudiera finalmente respirar con tranquilidad.

En una exposición, en la cual Eric se sentaba a recibir regalos de los fans, firmar autógrafos y sentir el cariño de aquellos que su juego había ayudado con sus propias realidades, su novia Amber declaró con orgullo en los ojos lo siguiente: 

 

“Esto era lo que yo quería. Quería que el trabajo de Eric fuera apreciado por otras personas, que disfrutaran de su música, su escritura y todas aquellas cosas que siempre admiré de él. 

Escuchar que otras personas también aprecian su trabajo tanto como lo hago yo y se lo hagan saber, es realmente emocionante de ver.”

Compartir:

Facebook
Twitter
WhatsApp
Email

Compartir:

Facebook
WhatsApp
Twitter
Email
NOTICIAS RELACIONADAS

NOTICIAS RELACIONADAS

Encuéntranos en